Diagnóstico
Auditamos tus procesos, dibujamos el mapa real del trabajo y te damos una hoja de ruta. Todavía no se toca nada.
Detectamos lo que se repite. Cortamos lo que sobra. Automatizamos solo lo que compensa.
Diagnosticamos cómo trabaja tu empresa antes de automatizar nada.
Auditamos tus procesos, dibujamos el mapa real del trabajo y te damos una hoja de ruta. Todavía no se toca nada.
Implantamos por fases solo lo que el diagnóstico demostró que compensa. Todo queda a tu nombre.
Revisamos accesos, copias, dispositivos y datos antes de conectar nada.
Talleres Ortega, un taller de ejemplo. Seis tareas de siempre en una jornada de 09:00 a 18:00. Baja y mira cómo avanza cada una.
Llamaban a las diez de la noche y nadie contestaba. Al día siguiente ya habían reservado en otro sitio.
El diagnóstico marcó dos cosas: una web que capte citas y un WhatsApp que las gestione solo, avisando a recepción cuando hace falta una persona. Pruébalo aquí al lado.
Sabes en cuál estás y qué pasa después.
Preguntamos y escuchamos qué te quita tiempo. No vendemos nada en esa llamada.
Miramos las cuatro áreas, dibujamos los procesos reales y ordenamos lo que conviene por impacto y riesgo.
Primero lo que da resultado rápido con poco riesgo. Lo pruebas tú antes de darlo por bueno.
Revisión a los diez días y, si quieres, mantenimiento mensual. Cuentas y accesos a tu nombre.
Si contratas la implementación en los 30 días siguientes al diagnóstico, el diagnóstico se descuenta entero.
Automatizaciones que te vendemos si en la llamada vemos que no te compensan. Te lo decimos tal cual.
Si no está aquí, pregúntalo en la llamada.
Cuéntanos qué te quita tiempo y te escribimos para cuadrar la llamada. Si no te compensa automatizar nada, te lo decimos.
Te escribimos en menos de 24 horas para cuadrar la llamada.